h1

beirut-madrid-miami

julio 22, 2006

Como tantas personas, llevo días en una suerte de paralisis, compulsivamente leyendo las noticias y relatos saliendo de Beirut, intentando ponerme en contacto con amigos allí, lamentando el destino de aquella hermosa ciudad. Intentando compartir y apoyar de algún modo la dignidad de todos los que permanecen en Beirut, cuidando a los desplazados, manteniendo su humanidad y su sentido de humor.

He visto que poca información alternativa está circulando en castellano, y ya que estoy enganchada al internet quizás difundir estas voces se me quita un poco esta sensación de impotencia.

Anuncios

5 comentarios

  1. Hi, this is a comment.
    To delete a comment, just log in, and view the posts’ comments, there you will have the option to edit or delete them.


  2. MASA

    Al fin de la batalla,
    y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre
    y le dijo: “¡No mueras, te amo tanto!”
    Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
    Se le acercaron dos y repitiéronle:
    “¡No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!”
    Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
    Acuedieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil,
    clamando: “¡Tanto amor y no poder nada contra la muerte!”
    Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
    Lo rodearon millones de individuos,
    con un ruego común: “¡Quédate, hermano!”
    Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
    Entonces, todos los hombres de la Tierra
    le rodearon; les dio el cadáver triste, emocionado;
    incorporándose lentamente,
    abrazó al primer hombre, echóse a andar …

    Cesar Vallejo


  3. Fantástica iniciativa, maravilloso. Enhorabuena.
    beijinhos de umha galega nómada


  4. Josep Maria Fonollosa:
    Yo No Tengo Enemigos.

    Yo no tengo enemigos. Si me dicen:
    -“Aquellos extranjeros enemigos”-
    yo veo únicamente a muchos seres
    sencillos, como yo. Con uniforme,
    como yo. Con fusiles, como yo.
    Que piensan, como yo, en cosas corrientes:
    el beso de una madre, novia, esposa;
    un vaso de cerveza al mediodía;
    el hogar, el trabajo, los amigos…
    Y esa pizca de amor que de repente
    hallamos extraviada en una esquina.
    Yo no tengo enemigos. Si me dicen:
    -“Mata a los extranjeros enemigos”-
    yo no sé a quién matar. No lo son ellos.
    No son mis enemigos. Soy como ellos.
    Si a alguien he de matar es al que ordena
    matar a los que son como yo mismo.
    Quien quiere que me mate en otra efigie.
    Quien quiere que me muera en otra muerte.
    Quien es, si obedecemos, poderoso.


  5. Gracias por ayudarnos a dejar de lado la lectura compulsiva y redescubrir el valor de las palabras. Otro nómada galego, de naçom multitud!

    Beijinhos mil



Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: